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Noche de Lunes y que mejor que arrancar la semana asistiendo al concierto del 30 Aniversario de The Gathering en Chile.

Considero un lujo partir esta velada con la presentación de un histórico de la escena nacional como es Poema Arcanvs, banda potente desde su nombre que nos trajo Vientos de Julio en septiembre, resulta curioso que una agrupación de tal nivel no haya tenido mayor proyección internacional, se notan sus años de circo en escena, Igor con sus guitarras pulcras y despiadadas acompañan las oscuras voces de Claudio, que nos sumerge cual sumo sacerdote en su liturgia de mágica oscuridad. Sonido muy a la altura, a ratos se pudo llegar a pensar si en realidad Poema Arcanvs era el plato fuerte de la noche por el gran nivel y sonido que mostró en escena, presentación redonda para uno de nuestros grandes, ahora se entiende porque iniciada la primavera el frío no había dejado Santiago, el invierno esperaba a Poema Arcanvs antes de retirarse.

A diferencia de otros tiempos donde había Sold Out varios días antes del show, en esta ocasión hasta el día anterior al concierto había un código promocional de una radio que permitía comprar las entradas a mitad de precio, lo que habla quizás de una baja convocatoria de la banda en la actualidad, a diferencia de otro donde sus shows se vendían como pan caliente.

Apegado a los tiempos a las 21:00 horas aparece The Gathering en escena, hay una buena afluencia, pero no un lleno total como solían ser los conciertos de The Gathering de antaño.

Abren con ‘Stronger’, muy bajo, tema casi deslucido donde no se logran escuchar las voces, como una base eterna de un tema que nunca parece empezar. Les sigue ‘In color’, tema con un poco menos de base, lo que abre un poco más de espacio para que aparezcan las voces, pero sin definición aún, al final empiezan a aparecer las primeras guitarras de Rutten.

Seguido aparece la primera histórica de la noche ‘Leaves’, a ratos no parece Rutten, riff mecánico falto de alma, las voces aún no llegan, el público como siempre incondicional, totalmente entregados.

Luego llega la que es seguramente el clásico más grande la banda ‘Strange Machines’, Rutten cambia guitarra y por fin aparece el René que todos esperamos, con su fuerza y melodía en pleno, la euforia es total, revienta el Caupolicán Flyyyyying ¡¡¡ 

Entre medio hubo un fallido Chi Chi Chi de Silje, risas del público.

‘We Rise’ aparece en escena, las voces se siguen perdiendo detrás de las guitarras, a estas alturas parece ser un problema de la mesa de sonido que no logra calibrar, al final aparece Rutten coronando el tema con uno de sus elegantes solos.

‘Probably Built In The Fifties’ musicalmente suena sólida, potente, las voces aún siguen balbuceantes, aunque llega al punto de crear cierta atmósfera, pero sin lograr ese punto de catarsis.

‘Weightless’ podría ser el punto bajo de la noche, sonando inconexa, sin fuerza, disonante a ratos, falta de guitarras, cierra si con un momento íntimo diseñado especialmente para Silje y se nota, porque lo explota bien y nuevamente llega a crear atmósfera en el Caupolicán.

‘Pulse Of Life’ nuevamente un momento discreto, con voces muy planas, cero inflexión.

Continúa la noche ‘Heroes of Ghosts’ cumple muy bien, hecho a la medida de Silje, le acomoda, se siente bien cantándola, punto alto de la noche, tiembla el piso cuando entra la guitarra de Rutten, de aquí en más todo va en ascenso.

Luego la dama más Hermosa de la noche está en el escenario, ‘Saturnine’, que les puedo decir, es The Gathering tocando ‘Saturnine’, seguida de un coro de almas embelesadas que cantan con el corazón unos de los estandartes de la banda, veo lágrimas en algunos rostros, la alegría es plena.

Seguida a esta emoción tenemos el momento insólito de la noche, ‘Sand & Mercury’, este es un verdadero regalo de la banda para su público, este es un tema que uno difícilmente cree que podrá escuchar en vivo alguna vez, pero ahí está, un deleite del Mandylion, se agradece especialmente su inclusión.

Irrumpe ‘Great Ocean Road’ que es como un tsunami de sonido, una pared que se te viene encima y te aplasta, maravillosa y perfecta interpretación.

Habiendo visto los setlist de la gira no esperábamos llegara ‘On Most Surfaces (Inuit)’, pero ahí está, la guitarra suena perfecta, Rutten está en su máximo y su sonido es apoteósico, la multitud estalla, la gloria hecha sonido.

‘I Can See Four Miles” es creo el mejor broche de cierre para culminar una presentación de The Gathering en esta nueva era que partió ya hace bastante tiempo, una manera de decir, esto somos y así sonamos, hoy y hacia adelante, es uno de los grandes temas de esta nueva era, es casi un nuevo sonido, con esencia, con historia, pero con nuevos aires. En lo personal creo que al igual que en la derivación de Avalanch en Warcry, The Gathering y principalmente René Rutten, responsable del sello de la banda, separó aguas y el sonido previo que alguna vez conocimos recayó más en su proyecto paralelo Habitants que en el actual The Gathering, siempre he pensado cómo habría sonado The Gathering con Anne van den Hoogen en las voces, Nightwish por ejemplo se demoró en llegar a Floor, pero llegó, The Gathering quizás se quedó un poco a medio camino, o aún está en búsqueda, siempre habrán viudos de Anneke, pero igualmente siempre habrá una fanaticada incondicional, lo que es indiscutible es que la alineación actual cumple en el escenario, hay mucho cariño eterno para ellos en estas tierras y siempre serán recibidos con brazos abiertos, una noche en escalada, donde la banda y el sonido fueron de menos a más y llegaron finalmente a encender los corazones de un público que nuevamente los aclamó en una fría noche de Santiago.

Texto: Marcelo Hermosilla Orellana

Fotografías: CQPhotographer

Produce: The Fanlab