«Porque lo que tengo aquí, lo que tengo en la mano, es mejor para mí que una tierra prometida»

Una de las bandas de Rock más antiguas que aún se encuentra en actividad, cuyos álbumes han marcado un antes y un después, Deep Purple es un gran referente y, ciertamente, no habría Heavy Metal sin ellos además de otros referentes como Led Zeppelin y Black Sabbath.

Los veteranos ingleses, nos traen su vigésimo primer álbum de estudio producción titulada «Whoosh!» bajo el sello earMUSIC. A tres años de su anterior larga duración «Infinite» nos vuelven a deslumbrar con un disco sobrio y maduro, lleno de melodías pegajosas, relucientes y experimentales.

Esta leyenda viva conformado por Ian Gillan en la voz, Steve Morse guitarra, Don Airey en teclados, Roger Glover en el bajo y Ian Paice en la batería sigue rodado en el mundo del Rock. Maduro y directo en medio de tantos cambios y problemas que hoy el mundo a traviesa, Deep Purple nos demuestra que el amor a la música no tiene límites de edades y así el mundo a tu alrededor se esté desmoronando, la vida continua y que mejor forma de decir, estoy vivo y aquí luchando!, si no haciendo lo que más amas y para Deep Purple está claro que la música lo inunda todo.

Un álbum que se encaja con lo cotidiano de hoy, debe ser fácil para las personas que superan los 60 años darse cuenta de lo que realmente está ocurriendo con las personas hoy en día y dar nos un jalado de orejas para la reflexión.

El primer tema que escuchamos  es «Throw My Bones». Una bella mezcla de Rock y sinfonías acopladas de tal forma que le dan un brillo singular, conectado con la voz de un Ian Gillan que sin necesidad de llegar a sus notas altas como en los setentas te transporta hacia un nuevo y pegadizo sonido.

Todo en su conjunto se ajusta de tal forma que convierte a este tema en otro gran éxito de la banda.

«Drop the Weapon» continua con un ritmo algo mas rápido, donde escuchamos a un Don Airey retomando sus teclados como antaño, sin recaer en los ya clásicos acordes a los que nos tienen acostumbrados, más bien una canción rápida con una fuerte metáfora que te piden que te desarmes ante esta realidad y no te exijas llevar la corriente del mundo actual.

Continuamos con la medio tiempo «We’re All The Same In The Dark», un tema sobrio con acordes perfectos, un gran riff de guitarra de Steve Morse que te hace recordar sus épocas de Perfect Stranger, un tema pegadizo que te transporta a sus tiempos clásicos.

«Nothing at All» no es precisamente una balada convencional, pero su estribillo te envolverá junto a su bello acorde de teclados que Don Airey lo lleva hasta otro nivel de perfección entre el Rock y la sinfonía, y para terminar de dar brillo a este singular tema los riff de guitarra Steve Morse, hacen que se convierta en un tema muy pegadizo con un mixtura entre el Rock y lo sinfónico de gran factura.

Steve Morse se encarga que su guitarra anuncie el quinto tema «No Need to Shout» un tema que te envuelve en su melodía Rock n’ Roll, con teclados que te recuerdan a las épocas del Rock n´Roll de los 60’s.

En «Step by Step», un tema bastante psicológico con una fuerte mixtura de teclados y sinfónica que es la parte importante de este disco, teclados Doom hacen que este tema sea uno de los más profundos en melodía.

La movida «What the What» es todo un tema de Rock n´Roll para moverse hasta más no poder, sus teclados te transportan a una fiesta sesentera con mucha cerveza y baile por doquier, increíble la forma en que absorben sus épocas clásicas y la transportan a este nuevo mundo lleno de vanalidades, muy bien concebido por Deep Purple un tema de fiesta.

«The Long Way Around» octavo corte de su disco y un tema que fácilmente podría encajar en cualquier álbum clásico de la banda, los teclados de Don Airey te transportan directamente a sus épocas doradas, a esto sumado el solo de guitarra muy bien ejecutado por Steve Morse y una voz madura de Ian Gillan, sin duda la madurez y seriedad de la banda ha dado este excelente tema.

Nos acercamos al final y «The Power Of The Moon» refleja que no solo el Rock clásico sigue inmerso en los acordes de la banda, este tema cuenta con un maravilloso sonido experimental muy lejos de sus temas clásicos que define a la banda un nuevo rumbo, sin dejar de lado sus maravillosos teclados a los cuales ya nos tienen acostumbrados.

«Remission Possible» continúa con la faceta experimental, dando a la banda ese sonido clásico combinando con el nuevo rumbo que se encuentran generando, este tema seria como un preludio para su onceavo corte.

«Man Alive» este tema fue el segundo single lanzado previo a la salida de su vigésimo primer álbum, un tema bastante experimental, una nueva faceta en la cual la banda ha tomado serios rumbos, quizá este será el sonido que la banda defina de aquí en adelante.

Su penúltimo corte «And the Address» es un tema instrumental, una versión regrabada originalmente lanzada en el álbum “Shades of Deep Purple”, en donde se destaca sobre manera y como no podría ser de manos los teclados de Don Airey.

Finalmente cerramos este disco con «Dancing In My Sleep» un corte a su estilo clásico en donde los teclados de Don Airey se entremezclan con los puntiados de guitarra de Steve Morse dando como resultado un tema con sonido clásico.

Un excelente disco en donde la banda pone a prueba los sonidos experimentales combinados con su sonido clásico, un buen sabor de boca sobre todo en la nueva propuesta de la banda que para nada tiene que sentirse desmerecido ante sus clásicos de siempre, madurez y seriedad es lo que representa este Whoosh! Sin duda con temas que desde ya encajarán con los clásicos de la banda.

Links:

Género: Heavy Metal/Hard Rock

Puntuación: 9/10

Track List:

  1. Throw My Bones
  2. Drop the Weapon
  3. We’re All the Same in the Dark
  4. Nothing at All
  5. No Need to Shout
  6. Step by Step
  7. What the What
  8. The Long Way Around
  9. The Power of the Moon
  10. Remission Possible
  11. Man Alive
  12. And the Address
  13. Dancing in My Sleep

Primer single del álbum :

Segundo Single: