Reseña: Mayhem – Daemon (2019)
Por: Juan Montoya

Tracklist:
1. The Dying False King
2. Agenda Ignis
3. Bad Blood
4. Malum
5. Falsified and Hated
6. Aeon Daemonium
7. Worthless Abominations Destroyed
8. Daemon Spawn
9. Of Worms and Ruins
10. Invoke the Oath
11. Everlasting Dying Flame
12. Black Glass Communion

Una de esas bandas que no necesita presentación para los seguidores del Metal extremo sin duda alguna es Mayhem, esa polémica y diabólica bestia noruega que lleva más de treinta años dando de qué hablar e imponiendo su postura como una de las bandas pioneras en el mundo del Black Metal. A pesar de haber pasado por muchos cambios, el encarcelamiento de uno de sus miembros a causa del asesinato de otro y el suicidio de uno de sus vocalistas, no han parado de atacar con su propuesta vanguardista la escena musical noruega durante todos estos años. En esta ocasión presentan su nuevo trabajo discográfico titulado: ‘’Daemon’’.

‘The Dying False King’ abre el álbum de manera contundente, en un despliegue de riffs crudos y un ritmo bastante acelerado; las voces desgarradas acompañadas por un fondo de voces que parecen malditas brindan ese ambiente demoniaco muy propio de Mayhem. Y sin perder esta línea, ‘Agenda Ignis’ no da ningún tipo de respiro y sigue con este ambiente crudo y acelerado, pero en esta ocasión fluctuando el ritmo y dando también espacio de protagonismo al bajo, que también se empata con esas voces de fondo llenas de sufrimiento y melancolía.

El tercer corte (‘Bad Blood’) es un corte más técnico, que no pretende modificar el ambiente, pero muestra una instrumentalización más elaborada, convergiendo con un coro fácil de seguir y un despliegue de solos y riffs más cargados. Partiendo de este punto, el entorno técnico se mantiene y da paso a ‘Malum’, en donde la voz presenta un registro más grave pero también más claro; la canción también es bastante atmosférica, dando espacio a una oración con un ambiente bastante eclesial. Sin embargo, el turno ahora es de ‘Falsified and Hated’, y este quinto tema pretende revolver todo a través de un ritmo más pesado y rápido, dando espacio no solo a la agresividad, sino también a algunos cortes atmosféricos que le brindan cierto equilibrio a la canción.

Estando a la mitad del disco con ‘Aeon Daemonium’, tenemos también un punto medio en un punto de vista musical, una canción con un intro bastante introspectivo que forja el camino para que esta gran bestia como lo es Mayhem ataque de manera impecable, con variaciones de ritmo bastante marcadas y un fondo lleno de gritos desesperados y voces de batalla. Luego, para calmar un poco los ánimos, ‘Worthless Abominations Destroyed’ es ejecutada con un enfoque más instrumental, siendo la voz en su mayoría de fondo y con una tonalidad bastante armoniosa.

El octavo tema, ‘Daemon Spawn’, surge como una continuación del anterior, pero en esta ocasión el ambiente se va distorsionando poco a poco y los growls vuelven a escena, con un ambiente lúgubre y un ritmo más pesado y quieto que el que se venía manejando al principio del álbum, llegando incluso a incluir violines. Tal vez hablar de ratones y hombres no viene al caso en este momento, pero sí que podemos hablar de ‘Of Worms and Ruins’, que, si les parece un título sepulcral, pues la canción lo es aún más; Black Metal de la vieja escuela que va directo al grano y estalla de principio a fin, recordando por qué este género tiene grabado con sangre el nombre de Mayhem en su historia.

Con la llegada del último tema, tenemos una verdadera invocación; una atmósfera fría y distorsionada con un coro simple pero certero, hacen de ‘Invoke the Oath’ todo un ritual, insinuándose a los sentidos y llevándolos por un caos tan elaborado que es fácil perderse en él. Pero, aunque el fin ya está anunciado, la banda nos permite deleitarnos un poco más gracias a ‘Everlasting Dying Flame’ y ‘Black Glass Communion’, dos bonus track fieles a este demonio hecho álbum, que no solo son fruto del arduo trabajo concentrado en esta placa discográfica, sino que también sacan el lado más experimental de la banda; dos canciones que, a pesar de romper con la linealidad del álbum, no están de más para poder seguir disfrutando del nuevo material de Mayhem.

Para los amantes del Black Metal, este es uno de los lanzamientos imprescindibles de este año, y para aquellos que aún no están inmersos, es una oportunidad perfecta para explorar el potencial y la originalidad del género y muy probablemente engancharse e ir más allá. Un trabajo para no parar de escuchar y dejarse atrapar nuevamente por la agresión y la vanguardia que caracterizan a los noruegos Mayhem.