Encuentra las mejores noticias en HeadbangersLA

El pasado 12 de julio, el Fuckoff Room de la Ciudad de México fue el escenario de una noche explosiva e inolvidable. Tres bandas, tres estilos y un solo objetivo: arrasar con todo. Los protagonistas de la jornada fueron Los Viejos, De Nalgas y Terror Cósmico, quienes entregaron un show intenso, honesto y salvajemente poderoso.

Los Viejos: "Siempre tenemos la mentalidad de apoyarnos en gente buena y crecer juntos"

Terror Cósmico: un viaje instrumental hacia el abismo

cosmicoLa apertura estuvo a cargo de Terror Cósmico, banda que, sin pronunciar una sola palabra, logró capturar por completo a la audiencia. Su propuesta instrumental es una mezcla profunda de doom, stoner y psicodelia, y su presencia en el escenario tiene algo de ritual: luces tenues, atmósferas densas y riffs que parecen flotar entre galaxias. Cada canción es como una espiral descendente que te envuelve, haciéndote olvidar por momentos que estás en una sala de conciertos.

A pesar de la intensidad sonora, hay una calma contemplativa en su propuesta, como si invitaran a mirar hacia dentro a través de la distorsión. Su set fue una perfecta introducción al caos que se avecinaba. Quienes llegaron temprano fueron premiados con un trance cósmico difícil de igualar.

De Nalgas: irreverencia, crítica y puro desmadre

nalgas Luego fue turno de De Nalgas, quienes transformaron la sala en un campo de batalla entre slam, risas y consignas punk. Esta banda se ha ganado su lugar en la escena nacional a base de letras afiladas, ritmos explosivos y una actitud descaradamente honesta. Hablan sin filtros de política, violencia, desigualdad y apatía, pero lo hacen con un sarcasmo tan preciso que terminas riendo mientras reflexionas.

Su setlist estuvo lleno de clásicos que el público coreó con rabia y entusiasmo, entre ellos “Promesas y perdones” y “Vergaviota”. La química entre banda y público fue total: entre canción y canción, bromas, comentarios picantes y agradecimientos sinceros. Nadie se quedó quieto. Fue una auténtica fiesta de resistencia.

Los Viejos: velocidad, máscaras y actitud explosiva

viejosEl cierre de la noche estuvo a cargo de Los Viejos, que llegaron a prenderle fuego al escenario con su característico estilo: una mezcla demencial de thrash, grindcore y punk, envuelto en la irreverencia de dos veteranos con máscaras de ancianos que parecen tener más pila que cualquier banda joven.

Desde el primer golpe de batería, el público se desató. El slam ocupó el centro del recinto, los coros retumbaban y los cuerpos volaban. Pocas bandas logran transmitir tanta fuerza con tan pocos elementos: batería, guitarra y actitud. Su sonido crudo y vertiginoso es adictivo, y sus letras son una mezcla entre furia y sátira social que golpea sin aviso.

Temas como “Infección Urinaria” y “Cadera Punk” dejaron claro por qué siguen siendo una de las bandas más queridas del punk nacional. Su energía es contagiosa, y su presencia escénica, simplemente magnética.

Gracias por tanto ruido: un cierre redondo

Este concierto fue más que un simple toquín: fue una reunión de almas ruidosas que encontraron en la música un espacio de catarsis y comunión. Gracias a Zepeda Bros por hacer posible este encuentro, al equipo del Fuckoff Room por su profesionalismo y disposición, a Fer por las atenciones y sobre todo, gracias a toda la banda que asistió, sudó, brincó, gritó y vibró con cada nota.

En tiempos donde lo artificial domina, estos shows nos recuerdan que el sudor, el ruido y la música en vivo siguen siendo más reales que nunca.

Hasta la próxima descarga.

FacebookInstagram | Spotify

Leave a comment