Black Sabbath: La banda que inventó el Metal. Influencia innegable en miles de bandas. Hace 50 años lanzaban dos obras esenciales para el desarrollo de la música popular; su primer disco auto-titulado y “Paranoid”. Si, hace 50 años los grupos sacaban dos discos en un año y cambiaban el rumbo de la historia musical.

Sus integrantes pasaron a la historia. Ozzy construyó una carrera solista y luego transformó su persona en algo más grande que el universo. Iommi y Butler pasaron a la historia como la mente creativa de esos riffs y letras salidas desde el mismo infierno. Escuchamos esas canciones tantas veces que nos olvidamos de su impacto.

De lo que casi nunca se habla es de su baterista, Bill Ward. Y si, el estandarte de Sabbath son sus riffs, pero yo me enamore de esa batería. Y para mí el pináculo de eso es “War Pigs”. Amo Sabbath, pero los fans entenderán cuando digo que ya no necesito escuchar el disco “Paranoid”. ¿Lo amo? Claro. ¿Es indispensable? Por supuesto. Pero al mismo tiempo es solo un punto más en una discografía muy rica. No necesito seguir escuchando “Paranoid”, “Iron Man” o “Fairies Wear Boots”. Pero “War Pigs” sí. Esa canción me cautiva.

Gran parte de esa fascinación surge de la batería de Bill Ward. Es una canción que se construye a través de él, lo cual ya es algo singular. Claro, había héroes de la batería en el rock ese momento; Bonham, Moon, Mitchell, Baker, etc… Pero Ward parece venir de un universo completamente diferente. No es un baterista de rock; es un baterista jazz pegándole a su instrumento como si exorcizara demonios. Es una batería que se mueve como si estuviera bailando al ritmo de un ritual satánico. A mí la batería de Black Sabbath me da miedo.

En la gira despedida Ward no fue parte, supuestamente, por no estar a la altura de las exigencias. Y tiene sentido. Y en todo caso engrandece su aporte. Necesitaron a alguien joven como Tommy Cufletos para remplazar la energía que daba Ward. Y claro, todos fuimos a verlos y fueron grandísimos conciertos, sobre todo el del Estadio Único de La Plata (Argentina). Pero cuando ese día arrancó el concierto con “War Pigs”, mi corazón estaba un poco dolido.

Las guerras y el juicio final (por: Eric V. Balbi*)

El disco que cumple 50º Aniversario abre con la canción de “War Pigs”. Facundo se sumergió en los ritmos musicales y en el olvidado baterista Bill Ward, y ahora ¿qué hay de la letra y el trasfondo de la misma?

La temática de la canción en general se podría definir en contra de las guerras y tal vez  puntualmente  como protesta de la “Guerra de Vietnam” – o la “Guerra de resistencia contra América” conocida así por Vietnam – el conflicto bélico fue librado entre 1955 y 1975 para impedir la reunificación de Vietnam bajo un gobierno comunista.

Fue una de las guerras más relevantes del período llamado “Guerra Fría”. Aunque, según el portal Fuego y Cenizas de Chile, la canción fue asociada erróneamente a la guerra, escribió el redactor Diego Montanari: “Originalmente esta canción del disco Paranoid se llamaba Walpurgis, derivada de una celebración pagana alemana del siglo VIII llamada «Walpurgisnacht«, una especie de navidad demoníaca, que era una de las fascinaciones de Butler por esos días”.

Hay una cuota de realidad en el texto de Montanari y es que la canción originalmente se llamaría «Walpurgis» y en el estudio de grabación, razón que desconozco, hubo un cambio y se terminó por llamar “War Pigs”.

Sin embargo, las metáforas y alegorías están a merced de los artistas: el letrista es un autor que se sirve de mitologías, iconos, simbologías, experiencias, historias, y tantas otras cosas para componer la poesía de su canción. Así que no sería tan equivocado que la canción si se postule como una protesta a la guerra. Si bien existen letras que retratan más imágenes o contextos literales, no debería enfocarse enteramente en una interpretación así.

Hay algo más para diseminar. A Black Sabbath se lo ha relacionado con el mundo del satanismo y el ocultismo, con justificada relación. Más allá de la atracción (y desilusión)  de algunos de sus integrantes, su intención era más un efecto de marketing que un interés de transmitir un mensaje a favor.

El portal español Entrelineas publicó: “La representación del ocultismo que hacían en su espectáculo atrajo la atención de verdaderos satanistas, algunos de los cuales se acercaron a sus conciertos para tener más detalles».

«Tony, Ozzy y Geezer han declarado cada uno por su lado que cuando aquellos curiosos iban descubriendo con decepción el trasfondo real del espectáculo, alguien les dedicó una maldición y que fue por miedo a esa maldición en particular que encargaron las cruces enormes forjadas en metal que tanto caracterizan al grupo hasta el día de hoy”.

Los integrantes de Black Sabbath en un comienzo eran todos cristianos (para saber más sobre esta cuestión dejarémos abajo un link de Entrelineas.org, como declaró alguna vez su bajista Geezer.

Ese trasfondo cristiano es quizás utilizado, por ejemplo, para el último verso de la canción: «Ahora, en la oscuridad, el mundo deja de girar / Cenizas donde sus cuerpos arden… /  No más cerdos de la guerra en el poder / La mano de Dios ha marcado la hora / del Día del Juicio, Dios los llama / De rodillas, los cerdos de la guerra se arrastran / suplicando piedad por sus pecados / Satán, riendo, extiende sus alas… / ¡Oh, Señor, sí!«

Existen  aproximadamente unos 70 versículos bíblicos del Nuevo Testamento que hablan sobre el Juicio Final. En la Biblia, más específico en el libro de los hebreos cita: “Y así como está decretado que los hombres mueran una {sola} vez, y después de esto, el juicio”.

Y en la segunda carta del apóstol Pablo a Corintios afirma: “Porque todos nosotros debemos comparecer ante el tribunal de Cristo, para que cada uno sea recompensado por sus hechos estando en el cuerpo, de acuerdo con lo que hizo, sea bueno o sea malo.”

Cuando el mundo deje de girar, según la canción de Black Sabbath, cuando Dios marque la hora del Juicio Final y demande la obras de los seres humanos. Esos políticos y gestores ambiciosos y egoístas de la guerra se arrastrarán pidiendo piedad por sus pecados, será demasiado tarde, ya que el Juicio empezó y ya se acabó su tiempo de arrepentimiento.

Luego ya cerrando el verso retrata a Satanás que extiende sus alas (referencia a su anterior condición de ángel caído) y que ríe. Permítanme, ya que estamos en el juego de descubrir significados, a sugerir dos tipos de interpretaciones personales sobre éste último punto; el primero evoca a la figura antagónica de Dios, es decir, el diablo, en una actitud victoriosa ante la imagen de los culpables recibiendo su castigo y el ser quien ejecute dicho castigo.

Hay una creencia generalizada de que Satán es quién castiga en el infierno, es el príncipe de las tinieblas y quien por la eternidad castigará a los pecadores. Sin embargo, los textos bíblicos indican que el destino al castigo final es también para Satán y los demonios. Ni tampoco se sugiere una imagen de alguien castigando con torturas y demás, todo entra en el imaginario posterior del infierno.

Pero no nos pongamos tan técnicos, no es una clase de teología. La segunda interpretación se desprende de lo anterior dicho, la simple risa diabólica que esboza es por el no perdón de Dios, expresando la felicidad de ver cómo fueron engañados en su paso por la vida, creyendo que sus pecados no tendrían consecuencias y que ahora ya es demasiado tarde, luego de la muerte, para arrepentirse de sus hechos. ¿Una más, última? Se les hizo bonito ponerlo.

El 9 de Octubre el sello BMG lanzará con motivo de la celebración del 50º Aniversario, una colección de 5 Lps de la banda británica Black Sabbath que incluye el álbum original más un “rare quad mix” junto con el debut en vinilo de dos conciertos de 1970. También estará disponible en formato digital y como set de 4 cds.


Black Sabbath – “War Pigs”

Generals gathered in their masses,
(Los generales concentraron sus tropas)
Just like witches at black masses,
(como brujas en misas negras)
Evil minds that plot destruction,
(Mentes perversas que traman destrucción)
Sorcerers of death’s construction,
(hechiceros de la construcción de la muerte)
In the fields the bodies burning,
(en los campos hay cuerpos quemándose)
As the war machine keeps turning,
(mientras la máquina de guerra sigue rodando)
Death and hatred to mankind,
(Muerte y odio a la humanidad)
Poisoning their brainwashed minds.
(envenenando sus cerebros lavados)
Oh Lord, yeah!
(¡Oh, Señor, sí!)

Politicians hide themselves away,
(Los políticos se ocultan lejos)
They only started the war,
(los únicos que empezaron la guerra)
Why should they go out to fight?
(¿por qué deberían salir a luchar?)
They leave that all to the poor! Yeah!
(¡eso se lo dejan a los pobres!, ¡sí!)

Time will tell on their power minds,
(El tiempo hablará sobre sus deseos de poder,)
Making war just for fun,
(haciendo la guerra solo por diversión,)
Treating people just like pawns in chess,
(tratan a la gente como peones de ajedrez.)
Wait ‘till their judgement day comes, yeah!,
(Esperen a que llegue su Día del Juicio, ¡sí!)
Now in darkness, world stops turning,
(Ahora, en la oscuridad, el mundo deja de girar.)
Ashes where their bodies burning,
(Cenizas donde sus cuerpos arden…)
No more war pigs have the power,
(No más cerdos de la guerra en el poder.)
Hand of God has struck the hour,
(La mano de Dios ha marcado la hora)
Day of judgement, god is calling,
(del Día del Juicio, Dios los llama.)
On their knees, the war pigs crawling,
De rodillas, los cerdos de la guerra se arrastran)
Begging mercy for their sins,
(suplicando piedad por sus pecados.)
Satan, laughing, spreads his wings
(Satán, riendo, extiende sus alas…)
Oh Lord, yeah!
(¡Oh, Señor, sí!)

Créditos:

  • Entrelineas” (revista española)
  • Letra completa traducida por El traductor del Rock
  • Facundo Llano (Periodista, productor de shows, pero siempre melómano primero) 
  • Eric V. Balbi: «Las Guerras y el Juicio Final» (Periodista, productor de contenidos y redactor de Headbangers LA)