En este especial repasaremos un par de incidentes que ayudaron a construir la reputación de tipo complicado que tanto caracteriza al mítico guitarrista.

Blackmore siempre ha sido caracterizado por ser una persona complicada o extremadamente perfeccionista, como se prefiera ver. Y todo esto se amplifica si nos trasladamos a los años setenta, donde Deep Purple contaba con una fama de ser una de las bandas de rock más ruidosas, esto acompañada del éxito que estaban atravesando, fue el caldo de cultivo para algunos incidentes dentro de la carrera de los ingleses.

Nos trasladamos al conocido festival “California Jam”, en la cuidad de Ontario el 6 de abril del año 1974, organizado por la ABC Entertainment, contando con la participación de algunos más destacados de la época, Emerson, Lake & Palmer, black Sabbath, y los propios Deep Purple entre otros.

Lo característico de este festival, además de los grupos que reunía, era su avanzado sistema de sonido, que permitió algunas actuaciones memorables de los grupos ya mencionados. Pero, vamos a lo importante Deep Purple, acordó su participación con la petición de que su actuación fuera al caer la noche, para agregar más misticismo y psicodelia a lo que sería una noche inigualable, todo perfecto, hasta que la banda antes de ellos termina su presentación antes de lo planeado.

Es cuando uno de los productores del festival decide ir a buscar a los británicos para informales que tenían que salir a escena, con plena luz del día. Blackmore, ya conocido en esa época por su actitud desafiante, no iba a darle el brazo a torcer, e hizo esperar media hora en la puerta al hombre de ABC. Luego de un par de tragos y la buena disposición de sus compañeros de banda, Blackmore fue convencido parar salir a escena.

Es probable que, en este lapso de tiempo el guitarrista planea su venganza contra la organización del festival. El concierto fue tremendo, Blackmore será lo que será, pero es un verdadero profesional que se entrega de lleno.

Hasta que en un determinado momento el guitarrista, da la orden a sus técnicos para que rocíen los equipos con gasolina y le tengan listas varias guitarras. Suena Space Truckin´, y es cuando el guitarrista pone en marcha su venganza. El mismo comienza destruyendo guitarras y lanzándolas al público, es cuando le da la señal a sus técnicos para que enciendan el combustible previamente rociado.

Una explosión casi instantánea cubre el escenario de humo, mientras la banda continua como si no pasara nada, y  Ritchie pisotea una guitarra en medio del caos. El equipo de escenario corre apagar el infierno desatado por el guitarrista, pero este se encarga de lanzar los cadáveres de sus equipos a la frenética multitud.

La banda termina su actuación entre gritos por el brutal espectáculo montado, lejos estaban de saber que todo lo que paso fue orquestado por Blackmore y su enojo.

El problema vino después cuando al bajarse del escenario, la banda noto el claro enojo de la producción, y entre gritos, empujones, y sirenas policiales sonando a lo lejos pero cada vez más cerca, la banda emprende una épica huida en helicóptero para evitar ser arrestados en el acto.

Sin dudas, uno de los incidentes que ayudo a crear ese personaje de tipo volátil y complicado que tiene Ritchie Blackmore.  Pero, la historia no termina aquí, ya que lo que muchos no recuerdan es que esta no fue la primera vez que el ego del guitarrista desataba algún infierno.

Nos trasladamos al 9 de agosto del año 1970, en el marco del festival National Jazz & Blues Festival, en PlumptonInglaterra.

Donde compartirían cabeza de cartel con YES, los cuales al ver que Deep Purple eran los elegidos para cerrar, manifestaron su malestar con esto. Pero los organizadores ya habían decido que los ingleses cerrarían el festival. En respuesta a esto varios miembros de YES decidieron llegar tarde al festival ese día, lo que obligo a Deep Purple, a presentarse primero. ¿El resultado?, el ego explosivo de Ritchie, volvió a salir a flote dándoles ordenes similares a sus técnicos, rociar de gasolina sus equipos justo antes de terminar su presentación. El resultado fue un festín de llamas y descontrol que descoloco, tanto al público como a las bandas detrás del escenario.

Si bien la organización pudo reparar algunos equipos y YES cerró el festival, quedaron ampliamente opacados por Deep Purple, pero mucho más aún por Ritchie Blackmore y su pasión por las llamas.


A continuación les dejamos las imágenes de todo lo que hemos dicho, siempre es mejor verlo y escucharlo por uno mismo.

También pueden escuchar las palabras del propio Blackmore sobre el incidente en 1974