Las mejores noticias del Metal en HeadbangersLA.

Tras años de paciente espera, la banda noruega se presentó por primera vez en nuestro país.

Miércoles 18 de mayo y el frío de la jornada entregaba la antesala a lo que sería un ritual de black metal en el Teatro Caupolicán: Emperor aterriza en suelo chileno luego de haber sido aplazado más de una vez.

Tan rápido como se abrieron las puertas del Caupolicán, cientos de metaleros se precipitaron a cancha general, la que fue por orden de llegada hasta que, una vez ocupada su capacidad actual, dio paso a que el resto de los asistentes tuviesen que ubicarse en otros sectores del recinto.

Los encargados de iniciar esta velada fueron los nacionales de Vilú, agrupación de Death Metal conformada, en su mayoría, por talentosas mujeres: Aline Snow en la voz, Gricelius Morales en la guitarra y Kari U.S. en el bajo. Sin olvidar al tremendo baterista que completa esta banda, hablamos de Tralkan.

Los chilenos ingresaron al escenario puntualmente a las 19:30 horas y, con una puesta en escena notable y un sonido letal, interpretaron canciones como Victims of Life’, Vilú’ y Black Fire’, ante un Caupolicán que los recibió expectantes mientras se registraba parte de la presentación a través de los smartphones.

Así pasamos a ‘Con Fuego’, canción que dio nombre al primer videoclip de Vilú y que, además, es el segundo single de su álbum Üden Vilú (2021). ‘Muchas gracias por llegar temprano y apoyar al metal nacional’, fueron las palabras de Aline para aquellos que disfrutaron de este acotado, pero potente setlist que culminó con ‘Divide y Gobernarás’. Sin duda una gran noche que quedará en la historia de esta banda nacional que se despidió entre los aplausos de quienes, a esa altura, ya repletaron el Teatro.

‘¡Emperor! ¡Emperor!’ Comenzaba a escucharse por parte de un impaciente público que, tras esperar más de dos años para ver a los noruegos en nuestro país, por fin lograron cumplir su sueño cuando cerca de las 20:00 horas, se apagan las luces del recinto para dar paso al plato principal de la noche.

Comienzan fuerte con ‘In the Wordless Chamber’, dando rienda suelta al blast beat de Trym Torson en la batería y desatando a los fanáticos, quienes no dudaron en darlo todo desde el primer instante, así como lo hizo la banda.

Continúan con el clásico ‘Thus Spake the Nightspirit’, canción que es obligatoria corear a todo pulmón, tal y como lo hicieron los cerca de 4 mil espectadores que hasta iniciaron un pequeño mosh pit en medio de la cancha.

Emperor nos mantiene en el álbum Anthems to the Welkin at Dusk (1997) con ‘Ensorcelled by Khaos’, llevando a todo el Caupolicán en un viaje vertiginoso de furiosos y afilados riffs y épicas atmósferas sinfónicas por parte del teclado de Jørgen Munkeby.

‘The Loss & Curse of Reverence’ dejó caer sus pegajosos sonidos mientras gran parte de los fanáticos yacían sacudiendo la cabeza al ritmo del headbang.

El siguiente tema entra con alfombra roja, llenando de esa atmósfera épica y solemne que solo Emperor sabe darle a sus composiciones. ‘The Acclamation of Bonds’ convierte el recinto en una ola de seres humanos inquietos ante los bruscos cambios de ritmo y sinfónicas melodías coreadas por voces inagotables.

Para la siguiente canción, Ihsanh pide la ayuda del público para cantar ‘With Strength I Burn’, la cual posee un largo y emocionante pasaje con voz limpia, en donde el público no dudó en cantar junto al vocalista.

Rompen la continuidad del álbum con ‘Curse you all Men’, frenética canción que es casi imposible no disfrutar con un headbang. Le sigue el oscuro ‘Towards the Pantheon’, cubriendo de una fría y melancólica atmósfera el escenario al más puro estilo Black Metal de antaño.

Los clásicos del álbum In the Nightside Eclipse (1994) no se detienen. Comienza ‘The Majesty of the Night Sky’, dándole continuidad a las heladas tonalidades en el sintetizador y riffs afilados, crudos y oscuros.

A continuación, lo que muchos esperaron presenciar en vivo. Emperor deleita a todos los asistentes con ‘I am the Black Wizards’ e ‘Inno a Satana’, dos canciones emblemáticas del disco mencionado en el párrafo anterior, las cuales fueron coreadas a gritos por el público.

Posterior al breve encore, la banda vuelve al escenario, entonando los últimos segundos de la canción ‘Alsvartr (The Oath)’ y golpea los oídos de los espectadores con ‘Ye Entrancemperium’ en compañía de veloces riffs, una batería incesante y melódicas sinfonías que se hacían aún más emocionantes cuando el público corea ‘Emperium’.

Finalmente, ‘Cosmic Keys to my Creations and Times’, otro infaltable de Emperor, lleno de oscuros pasajes atmosféricos y entrega el cierre con broche de oro una jornada histórica y totalmente inolvidable para los fanáticos de la legendaria banda de Black Metal noruego.

 

Texto: Barbara Sherman

Fotografías: Ignacio Orrego (Fotorock)

Produce: Xpansion Producciones